Iñigo Cuesta

Reportaje en el Diario La Rioja sobre Iñigo Cuesta.

Media vida dedicada a la bicicleta

Íñigo Cuesta dice adiós al ciclismo tras casi veinte años compitiendo con los más grandes

09.08.11 - 00:35 -
Íñigo Cuesta dice adiós al que ha sido su mundo durante casi dos décadas. El veterano ciclista, de 42 años, ha decidido colgar la bicicleta tras 18 años en la élite. La organización de la Vuelta a España decidió no invitar al Caja Rural (equipo en el que militaba hasta el día de ayer Cuesta) para participar en la carrera, hecho que ha adelantado la despedida de uno de los corredores más veteranos del pelotón. Por las piernas de Íñigo han pasado ya 2 Giros de Italia, 7 Tours de Francia y 17 Vueltas a España -de la que era un experimentado corredor-.
Pese a no elegir el ciclismo como primer deporte, el corredor burgalés explica que sí fue el que más le cautivó. «Comencé a correr a los 15 años, edad tardía para cualquier deporte, sin embargo me fue gustando y al final he acabado corriendo como profesional», indica. A lo largo de su dilatada carrera como ciclista, Cuesta explica que este deporte «ha cambiado mucho».
Este burgalés, que comenzó a correr allá por 1994 en el Euskaltel-Euskadi y del que dice que se lleva «un gran recuerdo» por ser «el primero» en su dilatada historia, deja el mundo de la bicicleta en su tierra, en la que tuvo la oportunidad de correr por última vez. Fue en esta última edición de la Vuelta a Burgos, disputada la pasada semana y que terminó el domingo. «Me hubiera gustado mucho haberme retirado participando en la Vuelta, que era el principal objetivo y por el que continuaba un año más. Aun así, es muy bonito retirarte en casa, ante toda tu gente. Da mucho gusto», explica.
El ciclista, que ha tenido la oportunidad de disputar las tres Grandes Vueltas -Giro, Tour y Vuelta a España- no duda a la hora de escoger una de ellas como la más especial: «Me quedo con la Vuelta a España. Correr en tu país una vuelta internacional es muy especial. El Giro es la carrera más dura en cuanto a recorrido y el Tour la más mediática, pero si me das a elegir, siempre la Vuelta».
El pasado año, y con motivo de su decimoséptima participación en la ronda española, Cuesta tuvo la oportunidad de vestir el dorsal número 1 durante toda la prueba. «Fue un gesto muy bonito por parte de la organización. Que se acordaran de mí fue todo un detalle y poder lucir el dorsal número 1 durante 21 días es un recuerdo que siempre va a estar en mi cabeza», explica bastante emocionado.
En el ciclismo, como en todos los deportes, hay buenos y malos momentos y Cuesta solo se acuerda de los primeros, de su victoria en el año 1998 en la Vuelta al País Vasco. «Fue mi primer gran triunfo y tengo un recuerdo especial de ello. Sin duda es el momento con el que me quedo de toda mi carrera».
Con los más grandes
Durante sus 18 años de profesional Íñigo ha tenido la oportunidad de correr al lado de los más grandes, desde Induráin hasta Contador, pero es con Carlos Sastre -del que fue gregario en el CSC Team y más tarde en el Cervélo Test Team- con el ciclista que más intimó y al que le une una buena amistad. También comenta que el 'secreto' para seguir activo durante casi 20 años no es otro que el de «disfrutar de ello, tener ilusión y motivación por hacer lo que te gusta. Es un trabajo, pero soy un privilegiado por vivir de lo que me gusta».
Solo hay palabras de agradecimiento en boca de Íñigo Cuesta cuando echa la vista atrás, explica incluso que «entiende» que el Caja Rural no vaya a disputar esta Vuelta y desde el pelotón lo van a echar de menos. Reconoce que le gustaría seguir formando parte del mundo del ciclismo, «seguir vinculado a este deporte». No se plantea nada a corto plazo, sin embargo, tiene una cosa muy clara y es el cómo definiría su carrera: «Pasión. Amor hacia este deporte». El 'abuelo' del ciclismo se retira.