Marcos García

Entrevsita en Cobbles & Hills al ciclista del Caja Rural, Marcos García.


Marcos García: “Quiero recuperar el año que he perdido”

Con sólo 23 años de edad y justo después de haber acabado la Vuelta a España, en 2010 Marcos García (San Martín de Valdeiglesias, 1986) se quedó sin equipo. La desaparición del Xacobeo llegó de sopetón y le condenó a una temporada en el ostracismo deportivo, a rastras en el convulso KTM-Murcia y al borde del amateurismo. Sin embargo, a mediados del verano firmó con el Caja Rural para la temporada 2012, en la que espera retomar lo que había dejado pendiente cuando terminó aquella Vuelta.
La temporada 2011 ha sido muy complicada para ti: primero, la desaparición del Xacobeo y después, el lío con el KTM-Murcia. ¿Cómo ocurrió todo exactamente?
Después de la Vuelta a España no sé sabía exactamente si Xacobeo iba a seguir o no, pero sí que había proyecto de que el equipo siguiera, aunque fuera con otro patrocinador. Los corredores estábamos tranquilos. De repente, de la noche a la mañana, desaparecieron los proyectos, nadie quería saber nada y al día siguiente llegaron los positivos de David (García) y Ezequiel (Mosquera).  Nos pilló a contrapié: los equipos estaban casi cerrados. Yo había recibido la llamada de un par de equipos que me habían preguntado qué iba a hacer al año siguiente, pero en ese momento ya no podía hacer nada. Me iba a recalificar con el Superfroiz, que ya había sido mi equipo como amateur, pero el día antes de subir a la concentración con ellos el KTM se puso en contacto conmigo. Les pregunté el calendario que hacían y me dijeron que harían carreras en España, como Murcia, Andalucía, Madrid,… Sabía dónde iba a ir, de malas maneras y sin cobrar, pero al menos iba a hacer el calendario español y podría demostrar lo que valía. Fue por lo que fui.
Y en agosto, la UCI suspendió la licencia del equipo.
El equipo era mitad griego y mitad español. El tío de Grecia, por lo visto, no tenía nada que ver: él hacía las cosas allí a su manera y el español lo tenía que hacer por su cuenta. El problema es que el de aquí es un impresentable. El griego te favorece una licencia que te da para correr en España y resulta que el responsable de España es un pirata. No nos pagaba, había llegado a un acuerdo con el griego para mandarle material y no les mandaba nada. El griego se cansó y sacó a cuatro o cinco corredores y los quitó de la UCI. Éramos siete españoles y siete griegos y dejó el equipo en siete en total. Entonces, teníamos equipo pero no podíamos correr aquí, en España, porque no había un mínimo de corredores. Lo último que yo corrí fue el Campeonato de España, porque ahí no necesitas coche de equipo ni nada.
Me imagino que la oferta del Caja Rural llegó como caída del cielo.
Sí. Caja Rural era una de las cosas que ya tenía habladas el año anterior. Ellos interesados en mí pero el tema se paró porque Xacobeo iba a seguir. Cuando volví a hablar con ellos ya tenían la plantilla cerrada. Este año, en la situación en la que estaba, cuando me hicieron la oferta fue lo mejor que pude hacer en todo el año. Por eso al final no me recalifiqué como amateur, porque no es lo mismo recalificarte que estar corriendo en las mismas carreras que Caja Rural, Andalucía, etc. Así los equipos te ven en directo, no es lo mismo que llamarles por teléfono y decir “mira, he estado en amateur, he ganado tales carreras”.
El otro día hablamos con Antonio Piedra, que ha firmado por Caja Rural desde el Andalucía, y dijo que estaba bastante sorprendido por la organización del equipo. ¿Te ha pasado lo mismo?
En Xacobeo también estaba todo muy bien organizado: era la hostia. Lo que he visto del equipo es como con el Xacobeo: el equipo es una familia, no hay nadie que te mire por encima del hombro. Trabajar en grupo. Al final son gente con la que compartes casi todo el año. Estás todo el día viajando y echando horas con ellos: con quien te toca habitación es como un matrimonio. Lo que se vio en aquella pequeña concentración que hicimos es que el grupo es una piña.
¿Ya sabes cuáles van a ser tus objetivos de la temporada?
Si te digo la verdad, no. En la pequeña concentración apenas tuvimos tiempo para conocernos un poco. En diciembre nos vamos a Fuerteventura y allí ya nos dirán específicamente lo que quieren de cada corredor.
Aunque no los sepas, ¿cuáles te gustaría que fuesen?
Yo espero que este año el Caja Rural vaya a la Vuelta y que ese sea mi gran objetivo. Es el que me marco. Pero para empezar el año y poder ir a la Vuelta tendremos que ganarnos el puesto. Imagino que tendremos que disputar a tope carreras como la Vuelta a Castilla y León o la Vuelta a Burgos para conseguirlo.
Ya que también se lo preguntamos a Piedra, ¿cuál es tu sueño para la temporada que viene?
Dar un paso más adelante. Yo venía notando que cada año daba un paso más. En Xacobeo pensaba que 2011 iba a ser el gran año para despuntar y poder disputar las grandes carreras. Ese año que perdí quiero que sea éste con Caja Rural. Quiero dar el salto a ganar; no a estar delante, a ganar.
Y tú que has vivido su inestabilidad durante el año pasado, ¿cómo ves la situación del ciclismo español?
No sé si será la crisis o qué, pero se ve que en España cada día hay menos equipo. Por ejemplo, ahora me parece que Andalucía lo tiene muy complicado también, y eso que se hacen cinco etapas en la Vuelta a España en su comunidad autónoma. Está muy complicado todo. Los corredores, que estarían medio tranquilos, ahora estarán asustados, porque o sale continental o a lo mejor ni llega a salir. Esperemos que salga, pero en España el ciclismo está muy mal. Imagino que también el tema del dopaje habrá hecho mucho daño, pero al final los propios corredores somos los que pagamos una parte de nuestro sueldo para financiar los controles de la UCI.